¿Qué hacer con todo lo que tengo dentro? Un millón de miradas, multitud sonrisas, tantos besos como estrellas hay en el cielo, infinidad de caricias, te quiero y cosas bonitas que solo puedo sentir hacia una persona, esa persona que es capaz de hacerme feliz, de hacer que me sienta la persona más especial del mundo, de hacer que mi sonrisa vaya de oreja a oreja y nunca se borre, de llevarme a la luna y nunca bajar de ella...
Juego conmigo a ser feliz creyendo estar contigo. Después de todo este tiempo me deberías resultar extraño, pero, en realidad, me duele sentirte lejos.
29 de octubre de 2010
28 de octubre de 2010
Nunca pensé que podría echarte tanto de menos, sabes?
Nunca valoré tu presencia como debería haberlo echo, y ahora me encuentro sola y con la sesación de no tener a nadie para cuidarme sólo porque me faltas tu. A veces siento unas ganas desmesuradas de llamarte y decirte tantas cosas que nunca te dije, que quizá hoy las escriba porque no soy lo suficientemente fuerte para decirtelas en persona, porque sé que, como siempre, al final me callaré y te diré "No nada, déjalo".
Echo mucho de menos levantarme y tener mi bocadillo echo encima de la mesa de madera degasta de la cocina junto a un 1€, porque nadie hace mis bocadillos de tostaditas sin glúten como tú. Tus lentejas. Mmm, tus lentejas. Recuerdo llegar del instituto y verte a ti súper motiva preparando una olla enorme para leugo congelarlas y poder tener para más días. Ojalá pudiera comerlas una vez más. También echo de menos levantarme por las mañanas y verte despierto en el sofá haciendo cosas o simplemente verte en el sofá acurrucadito enrolladito como una albondiga con la tele encendida y el volumén altísimo. Y su sonrísa. Parece absurdo, pero para mi, cuando me dedica una delicada sonrísa sincera es como un símbolo de tranquilidad y equilíbrio. A lo mejor es porque apenas me dedicas sonrisas y por eso las aprecio más de lo necesario, al igual que los "TE QUIERO" que a veces te da el puntazo y me dices. Creo que esos momentos son los que realmente mi vida aún vale la pena. Son escasos, efímeros, pero los momentos más valiosos para mi.
Tengo un recuerdo muy fuerte de aquel día que fuimos a Terra Mítica juntos. Hace dos años creo ya. Acababa de fallecer tu gata, nuestra gata, nuestra Mín. Y recuerdo que estabamos solos y me desperte y te vi llorando sobre la cama contemplando ese cuadro en blanco y negro echo por ti en el que apareceis tu, y ella. La echabas de menos, y me diste un abrazo. Los dos nos derrumbamos y luego me dijiste que qué quería hacer, y hicimos todo lo que yo quise. Me encanta cuando lloramos juntos, no se, es como si te sintiera más cerca de mi.
A veces, cuando estamos todos juntos (Luisa, Noa, tu y yo) , pienso y digo "Son una família perfecta, ojalá hubiera sitio para mí". Ahora creo que ya he perdido mi oportunidad, y seguramente ya no habrán más. Supongo que me lo he ganado por una parte, pero también pienso que hay más cosas más haya de los suspensos, que no puedes tirar una vida por la borda por algo que no es vital. Bueno, da igual... de todas formas ya no hay vuelta atrás.
Te echo de menos. A ti, a Noa incluso a Luisa. Cuando convives con unas condiciones y unas personas a veces deseas que todo cambie, desaparecer, pero lo que nunca piensas es que puedes llegar a echar de menos hasta lo peor de tu rutina diaria. Tendría que pedirte/pediros perdón por tantas cosas... Pero son tantas que ya ni me acuerdo. Cuando me dijo mi madre lo de que iba a vivir aquí pensé que, yo que sé, que como en todas las famílias normales pues iría los fines de semana o cada quince días. Y un día te lo pregunté y no me respondiste... Me sentí como una molestia, como si por fin habias conseguido lo que querias, deshacerte de mi. En realidad todavía lo pienso y me gustaría que me lo aclararas, es más, lo necesito. También me gustaría que me contaras tantas cosas que crees que no se, pero si las se y saberlo me hace mal y más saber que tu no confías en mi para contarmelas. Y que me contaras tantas cosas...
Espero que algún día seais capaces de perdonarme, y que me recordeis por las cosas buenas.
26 de octubre de 2010
cosasquenuncatedije.
Qué difícil, pero me parece que aún es más difícil quedármelo para mí sola. Supongo que por eso lo hago. Tú siempre me preguntabas en qué momento había empezado a quererte. Empecé a quererte exactamente cuando me llamaste para decir que me dejabas. De hecho fue en ese preciso momento cuando olvidé el amor que sentía antes, me olvidé de la ternura y del sexo, de tu lengua, me di cuenta de que lo que había sentido antes no era más que el simple reflejo de lo que era el amor. Descubrí que no te había querido nunca. De repente pensé en aquella torturaba que practicaban en Francia. ¿Sabes qué hacían?. Ataban las extremidades de una persona a cuatro caballos y los azuzaban en direcciones diferentes. Pues así es cómo me sentí. Así es cómo me siento. Ahora ya sé lo que es amar. Te amo con esa clase de amor que había rezado por sentir siendo una adolescente y que ahora rezo por no volver a sentir nunca más.
25 de octubre de 2010
24 de octubre de 2010
noesmio.
Y, sin embargo, aquí sigues.
Sigo yo también, aunque podría marcharme. Sigo aquí, contigo. Y las palabras que escribo con las manos frías en esta noche que cae son para ti, todas para ti.
20 de octubre de 2010
Donde estabas?
Sabes lo que es pasarte la vida bucando a alguien?
Pues bien, yo si. Vas de lado a lado, de persona en persona para averiguar si esa es tú persona.
Te apetece tener a alguien con quien comer los Domingos, alguien a quien contarle lo que pasa por tu cabeza, alguien que te entienda y apoye en cualquier situación... O simplemente alguien que se haga partícipe de tu vida y que te quiera.
Al fin y al cabo yo lo único que busco es eso, amor y cariño, que creo que estoy falta de ello.
Muchas veces parece que lo encuentras, te sientes bien, satisfecha... Pero dura poco. Lo das todo hasta que te das la hostia (otra vez).
Y de repente, cuando ya has dejado tu búsqueda y tiras la toalla, aparece. Y por tu cabeza pasan taaaaantas cosas, tantas dudas que no tienes nada claro. Pero te apetece, te apetece empezar de cero, porque la vida es muy corta y no puedes desperdiciar las pocas oportunidades que te da para ser feliz (o intentarlo).
No es mi prototipo, no es lo que yo esperaba, no tiene nada que ver con los chicos con los que anteriormente he mantenido algún tipo de relación... Pero me gusta, me gusta y me gusta. Y quiero hacerlo bien.
A lo peor de aquí a una semana ya se acabó; o a lo mejor de aquí, para toda la vida.
Quiero quererle, enamorarme hasta las trancas, quiero saber hasta la edad a la que empezó a andar.
Que bonito es el amor, no?
17 de octubre de 2010
15 de octubre de 2010
13 de octubre de 2010
Hay que tomar decisiones, tarde o temprano hay que hacerlo, y debemos hacerlo nosotros mismos, los que estamos a este lado del espejo. No podemos dejar toda la vida al azar, al destino, sé que es difícil pero, quién lo hará por nosotros si no lo intentamos? En qué nos ayuda engañarnos a nosotros mismos? Podemos ponernos disfraces, disimular caminos, ilusiones,amores... Pero al final resulta que ante el espejo, estamos solos. Por qué es tan difícil tomar decisiones? De echo, con espejo o sin él a veces basta con abrir los ojos y ver lo que tienes delante. Lo que es realmente difícil es que esas decisiones sean... acertadas.
10 de octubre de 2010
9 de octubre de 2010
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