10 de noviembre de 2011
hablando en tercera persona
La vida está echa para alcanzar metas mientras superas problemas. Para comerte el mundo sin importante cuanto kilos engordarás mañana. Está para decir cosas sin pensar y luego arrepentirte de ello. Para levantarte una mañana más temprano que otros días pero con más vitalidad y por lo tanto tengas tiempo para ponerte más guapa que nunca para ir al instituto. Está para criticar a los demás a escondidas hasta que se enteran y te odian. También está para plancharte el pelo y salir a pasear bajo la lluvia. La vida está para cometer errores y pasarlo fatal por las consecuencias. Está para querer y ser querido. Para intentar ser el mejor en todo. Para caerse y levantarse de nuevo. Para aspirar siempre a más. Para no compararte con nadie, porque siempre serás único. Está, en definitiva, para quererte. Porque si no te quieres tu, nadie lo hará. Porque si no te entiendes tú, nadie lo hará...
5 de noviembre de 2011
-es+
"Dame alas y volaré hacia ti." La cuestión es... ¿Quiere que lo haga? Porque si no lo desea, ¿por qué me incita a quererle? Yo soy la inmadura, sí, yo soy lo que tu digas que sea. Pero tengo las cosas muy claras. Sé lo que quiero y cuando lo quiero. Y también soy muy consecuente con las consecuencias que puedan acarrear mis actos y decisiones. Y ya no tengo miedo a perderlo todo si al final del camino me esperan el y sus abrazos huecos. Y que todo sea por verle sonreír a mi lado. O poder mirar sus ojos transparentes cuando me plazca... Además, en esta vida no se madura con los años, sino con los daños. Y aseguro que de eso voy servidita. Al igual que no importan los años de tu vida, sino la vida de tus años. Y yo pienso que a estas alturas nadie puede decirme que soy una persona inmadura o una niñata, porque hace demasiado que dejé de jugar a las muñecas y de hacer lo que hacen todas las personas de mi edad. Hace tiempo que no soy una niña, sobretodo desde que empecé a quererle. Ahora bien, a el se lo perdono todo. Porque sí. Porque es el, porque son sus palabras, porque su boca tiene mensajes indescifrables... Y es esa mirada que me hipnotiza hasta con los ojos cerrados, su personalidad... Todo el me mata, me sobrepasa. Es todo el. Tan audaz. Tan extremadamente tierno... Y que si le digo que le echo de menos, en realidad quiero decir "vuelve".
3 de noviembre de 2011
Todos en algún momento de nuestra vida nos hemos sentido solos. A veces con razón, otras sin ellas. Las personas somos capaces de sentirnos solo incluso cuando alguien nos da un abrazo. ¿Y qué es la soledad? ¿Por qué duele tanto? No lo sé, la verdad. Pero en las noche de penumbra, en los peores momentos, todos nos sentimos así. Pero siempre hay alguien. Alguien capaz de dejarlo todo por ti. Y no lo ves, pero está ahí. Porque ese ser nunca se marcha de tu lado. Porque cada uno de nosotros somos infinitamente imperfectos y diferentes unos de otros, y por esa razón, siempre hay alguien que nos apoya. O alguien que ha pasado por lo mismo... Lo curioso es cuando una persona se siente sola a pesar de hacer todo lo posible para que los más cercanos a ella sean felices. Este mundo está lleno de injusticias, nunca lloverá a gusto de todos. Y no siempre la gente da lo que recibe. No todo el mundo es capaz de asimilar y valorar lo que haces por ellos. Pero aún así, no hay que tenerlo en cuenta. ¿Sabes por qué? Porque son almas atrapas en el hoy. Y no pueden cambiar, porque son así, esta sociedad los ha echo así. Pero nunca, repito, NUNCA debes dejar de creer en las personas que valen la pena. No te fíes de lo que dicen, no te guíes por su pasado. Porque quizás esas personas algún día se conviertan en tu mayor apoyo. Tienes que serte fiel a ti mismo, siempre. Y si hoy estás solo, piensa en esas personas que hoy te han dedicado una sonrisa. Tal vez sea tu alma gemela, o quizás un gran amigo o una gran persona que deberías descubrir. No te vengas abajo. Porque los que te dejaron atrás no valen la pena ¿entiendes? Porque nadie tiene el derecho de hacerte daño ignorándote, porque no lo mereces. Y por mucho daño que te hayan hecho en la vida, no dejes de confiar. No tengas miedo a abrir tu corazón, no tengas miedo a soñar. Porque por cada lágrima que hoy puedas derramar, mañana alguien te lo agradecerá.
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