31 de diciembre de 2011
Estoy loca, lo sé.
Me desestabilizas. Eso es lo que me pasa contigo. A veces estás, a veces no. Y cuando no lo haces siento que se acabó y quiero emprender las riendas de mi vida sentimental de nuevo, y cuando algo empieza más allá de ti, vuelves a aparecer. Y cuando creo que ya no te quiero, también apareces. Y así una y otra vez jodido cabrón. Falso de mierda. Y entonces tengo la certeza de que quiero olvidarte, pero luego me demuestras que no, que tal vez no quiera hacerlo. Que en realidad lo que quiero es otro año a tu lado. Sobredosis de besos y miradas impuras a diario. Y es así, no te equivocas. Pero pienso que sería mejor (para mí) tener una vida más allá de ti. Dejarlo todo a un lado. Poder reír sin que tu seas la razón de mi sonrisa. Disfrutar sin ti. Pero eres tan... Y tan poco... QUE TE QUIERO JODER. Y no quiero hacerlo. Porque nunca seremos dos a este paso, porque siento que derrocho una parte muy importante de mi vida contigo. Eres superior a mis fuerzas, sinceramente. Tu y todo esto que siento por ti que ya no se hacer con ello. Tu eres mi sol, eres mi pasión, mi obsesión. Tengo que darte las gracias por tantas cosas, amor. Eres infinitamente especial, infinitamente perfecto. Y si fuera por mi estaría a tu lado de por vida, tu bien lo sabes. Pero hay cosas que no pueden ser... Y a pesar de todo, me ha encantado este viaje que he emprendido contigo. Me has enseñado tantas cosas buenas, y otras tantas malas... ¿Y qué he de hacer yo ahora? Dime, ¿qué? No puedo estar viviendo dependiendo de tu estado de ánimo. Me he cansado, pero no de , nunca podría cansarme de ti. De no tenerte las 24 horas del día a mi lado, de vivir encarcelada a este sentimiento oculto. No se que decir, no se que hacer. No dispongo de más tiempo para ofrecerte. No dispongo de más paciencia... Y aunque me duela, a veces, creo que lo mejor es olvidarte. Al menos de momento. He conseguido tantas cosas... Me siento tan afortunada de haber llegado a mi meta, que eras tú. De haber empezado el año con un sueño aparentemente imposible que he logrado con mucho esfuerzo alcanzar... Eres un sueño hecho realidad. Te he amado tanto, he aguantado tantas críticas por ti, he llorado tantas noches por tu ausencia... Es que soy muy bipolar joder. No quiero olvidarte, lo que en realidad quiero es ser tu niña como antes. Y ir por ahí a tu lado. Quererte en cualquier sitio y delante de quien sea. Te me haces imposible. Quiero levantarme una mañana a tu lado de nuevo. Ser fugitivos de esta sociedad. Sentir ese morbo y esa magia que nos acompañaba a diario. Has sido tan difícil que cuanto más me negabas un beso más te quería. Es cierto, soy una caprichosa... Pero lucho por lo que quiero. He pasado tantos inolvidables momentos contigo. Tu me has echo sentirme realmente feliz. Tu has echo que piense que no necesitaba nada más, que te tenía a ti y lo tenía todo. Tengo tantas que decirte, que no tengo tiempo suficiente... Ni palabras para decirte cuanto te quiero y lo mucho que te echo de menos. Es que no tengo cojones a decirte todo esto, porque no los tengo sabes, y no sabes cuanto duele guardar tantas cosas dentro que no puedo decirte mirandote a tu bellos ojos. Te quiero... Yo veré que hago con mi cabeza y mis sentimientos, no te preocupes. PD: Si me esperas, yo te espero. Y si me dices ven y quédate, no dudes que lo haré...
19 de diciembre de 2011
Alguien me dijo un día que lo que de verdad quieres, si realmente lo quieres, debes luchar por ello a contracorriente, y es cierto, tan cierto que a veces te dolerá de tanto desearlo, pero si lo quieres con todas tus fuerzas, con todo tu valor y coraje, lucharás por ello hasta el final. Y eso es lo que voy a hacer; luchar por esto hasta el final, porque esto es lo que quiero. Porque te quiero a ti, y un mañana a tu lado.
18 de diciembre de 2011
¿Lo que estoy ganando vale tanto como lo que estoy perdiendo?
Típica pregunta que me hacía día tras día... A la cual nunca le daba respuesta, hasta ahora. Porque ahora sé que sí. Que si algo quieres, algo te cuesta. Que vale la pena cada lágrima derramada y que mi corazón se está reconstruyendo poquito a poco, y es gracia a él y a todo el camino recorrido agarrada a su mano como si fuera el final de mi vida. Supongo que esto ha sido, es,y será una guerra constante contra el que dirán o la mala fama. Pero es así señores, esto es amor. Y cuando se habla de sentimientos, no hay ningún porqué. Porque dejas a un lado la razón para razonar con el corazón. No puedes pedir explicaciones... porque no las hay. Haces lo que te apetece sin pensar en el mañana ni si su pelo es verde, negro o rosa, porque te da igual su apariencia y su todo. Y a pesar de todo, esperas que sea para siempre, pero sabes que no. Que lo bueno dura poco, pero quizás sea mejor así. Sin etiquetas, sin nombres, querernos y punto. Hasta que uno diga "hasta aquí". Y ya está. Pero hasta entonces, permaneceré a su lado. Y cuando me necesite ahí estaré y espero que sea algo recíproco. Y todo esto porque sí, porque lo quiero y me importa tres mierdas lo que piensen los demás, punto.
PD: Gracias por estar ayer a mi lado, te amo.
PD: Eres el amor de mi adolescencia.
Oye, que no te mientan. Que el tiempo no hace el olvido y que la distancia es insignificante cuando verdaderamente quieres a alguien.
7 de diciembre de 2011
Y cuando más lo miraba, más lo amaba.
La verdad, no sé si lo recordará. Pero yo sí, y nunca lo podré olvidar. Porque nunca dejé de necesitarle. Ni a él, ni a sus besos, ni las noches en su compañía. Los amaneceres observando sus párpados tumbados, soplando sus largas pestañas, sonriendo a su cuerpo desnudo, a su alma cansada. Escuchando sus llantos silenciosos, los que sus labios planeaban recitar. Leyendo sus miradas, comprendiendo sus gestos. Y mientras él dormía yo soñaba. Soñaba con sus sueños, en los cuales, estoy segura, que yo estaba. Y todo eso, mientras le observaba. Y seguía contemplando su tez pálida, sus brazos peludos y su cuello, del cual soy esclava. Y nada me importaba. Noche en vela bien empleada. Aquel día aprendí de memoria cada uno de sus rasgos. Sé donde están y porqué cada una de sus heridas de guerra. Y aprendí también el eje de cada uno de sus lunares sobre su espalda. Su dulce torso me dejaba atontada. Ya no hay pena ni gloria, el es todo lo que yo necesitaba. Estaba convencida, el era mi media naranja. Y al despertar, ahí yo estaba. A su lado, sonriendo, cual boba aniñada. Y de repente, otra mirada. Sus ojos sinceros, que ternura demostraban. Su boca cohibida para no decir nada. El tiene miedo a amar a quien a el le ama. Hace tiempo perdió su orgullo, y sus principios ya no valen de nada. Yo se que el siente, porque sino no haría nada. Yo se que el me deseaba, porque lo demostraba. Y otra vez ahí estaba, cual niño mimado, mientras yo le acariciaba. Dulce sensación que me entraba cuando volvía a cerrar los ojos con la piel erizada. Sus susurros cariñosos que a mi me refrescaban. Y volver a tenerle en mi regazo, que es lo que yo, hasta hace bien poco, deseaba. Y poseernos de nuevo hasta alcanzar la cumbre del placer. Sentirle mío, tan cerca que pueda tocar tu alma con un suspiro. Dulces sus manos paseando por mi espalda, dulces sus besos en cada rincón de mi anatomía. Y aquella noche aprendía, que no necesitaba nada. Que ya conozco la perfección y que la felicidad aparece cuando menos lo esperas. Y mucho mejor, aparece en la forma adecuada. Todo lo que deseaba, ahí estaba.
- Eres la suerte de mi vida, gracias por existir.
- Eres la suerte de mi vida, gracias por existir.
asdfgj
Hace poco aprendí que con una mirada me pueden alegrar la vida. Los "te quiero" ya no son necesarios. Un beso tiene el valor que tu quieras darle. Una caricia te puede hacer sentir miles de cosas que con palabras no podrías explicar. El sexo pasa a un segundo plano cuando se le llama "hacer el amor". Un abrazo cuando se necesita te puede solucionar muchas cosas. Que ser sincero y hablar de sentimientos no es malo, todo lo contrario. Querer no es pecado. Tener miedo a amar al primero que le duele es a ti.
1 de diciembre de 2011
Que si algo tiene que salir bien, saldrá bien.
Y que en estos tiempos que corren he de decir que ya nada es como antes, y que nunca volverá a serlo. Que ya nadie es importante, que yo menos. Decir que luchar contra viento y marea a veces no es suficiente y que, aunque a veces no tengas ganas, has de hacerlo. Que la vida te da lecciones y que no necesitas más apoyo que el que tú mismo te puedes brindar. Que los errores están para cometerlos, porque la vida está echa para ello, para vivir errando, para aprender sufriendo. Y que más da lo que pasó ayer o lo que puede pasar mañana, si tienes fuerzas para superarlo. Que nunca estarás solo, porque siempre habrá alguien que vele en tu recuerdo. Y que para vivir en armonía es necesario tener la cabeza amueblada de proyectos, y no de recuerdos. Échale un pulso al futuro, y no te dejes vencer. Que si alguien te hace daño, será porque el destino tiene algo preparado para ti. Y que pase por encima de ti quien quiera, pero nunca pierdas tu orgullo. Porque vales más que todo eso, por lo menos para ti mismo. Saca fuerzas de donde sea, Darling, que después de la tormenta llega a calma.
10 de noviembre de 2011
hablando en tercera persona
La vida está echa para alcanzar metas mientras superas problemas. Para comerte el mundo sin importante cuanto kilos engordarás mañana. Está para decir cosas sin pensar y luego arrepentirte de ello. Para levantarte una mañana más temprano que otros días pero con más vitalidad y por lo tanto tengas tiempo para ponerte más guapa que nunca para ir al instituto. Está para criticar a los demás a escondidas hasta que se enteran y te odian. También está para plancharte el pelo y salir a pasear bajo la lluvia. La vida está para cometer errores y pasarlo fatal por las consecuencias. Está para querer y ser querido. Para intentar ser el mejor en todo. Para caerse y levantarse de nuevo. Para aspirar siempre a más. Para no compararte con nadie, porque siempre serás único. Está, en definitiva, para quererte. Porque si no te quieres tu, nadie lo hará. Porque si no te entiendes tú, nadie lo hará...
5 de noviembre de 2011
-es+
"Dame alas y volaré hacia ti." La cuestión es... ¿Quiere que lo haga? Porque si no lo desea, ¿por qué me incita a quererle? Yo soy la inmadura, sí, yo soy lo que tu digas que sea. Pero tengo las cosas muy claras. Sé lo que quiero y cuando lo quiero. Y también soy muy consecuente con las consecuencias que puedan acarrear mis actos y decisiones. Y ya no tengo miedo a perderlo todo si al final del camino me esperan el y sus abrazos huecos. Y que todo sea por verle sonreír a mi lado. O poder mirar sus ojos transparentes cuando me plazca... Además, en esta vida no se madura con los años, sino con los daños. Y aseguro que de eso voy servidita. Al igual que no importan los años de tu vida, sino la vida de tus años. Y yo pienso que a estas alturas nadie puede decirme que soy una persona inmadura o una niñata, porque hace demasiado que dejé de jugar a las muñecas y de hacer lo que hacen todas las personas de mi edad. Hace tiempo que no soy una niña, sobretodo desde que empecé a quererle. Ahora bien, a el se lo perdono todo. Porque sí. Porque es el, porque son sus palabras, porque su boca tiene mensajes indescifrables... Y es esa mirada que me hipnotiza hasta con los ojos cerrados, su personalidad... Todo el me mata, me sobrepasa. Es todo el. Tan audaz. Tan extremadamente tierno... Y que si le digo que le echo de menos, en realidad quiero decir "vuelve".
3 de noviembre de 2011
Todos en algún momento de nuestra vida nos hemos sentido solos. A veces con razón, otras sin ellas. Las personas somos capaces de sentirnos solo incluso cuando alguien nos da un abrazo. ¿Y qué es la soledad? ¿Por qué duele tanto? No lo sé, la verdad. Pero en las noche de penumbra, en los peores momentos, todos nos sentimos así. Pero siempre hay alguien. Alguien capaz de dejarlo todo por ti. Y no lo ves, pero está ahí. Porque ese ser nunca se marcha de tu lado. Porque cada uno de nosotros somos infinitamente imperfectos y diferentes unos de otros, y por esa razón, siempre hay alguien que nos apoya. O alguien que ha pasado por lo mismo... Lo curioso es cuando una persona se siente sola a pesar de hacer todo lo posible para que los más cercanos a ella sean felices. Este mundo está lleno de injusticias, nunca lloverá a gusto de todos. Y no siempre la gente da lo que recibe. No todo el mundo es capaz de asimilar y valorar lo que haces por ellos. Pero aún así, no hay que tenerlo en cuenta. ¿Sabes por qué? Porque son almas atrapas en el hoy. Y no pueden cambiar, porque son así, esta sociedad los ha echo así. Pero nunca, repito, NUNCA debes dejar de creer en las personas que valen la pena. No te fíes de lo que dicen, no te guíes por su pasado. Porque quizás esas personas algún día se conviertan en tu mayor apoyo. Tienes que serte fiel a ti mismo, siempre. Y si hoy estás solo, piensa en esas personas que hoy te han dedicado una sonrisa. Tal vez sea tu alma gemela, o quizás un gran amigo o una gran persona que deberías descubrir. No te vengas abajo. Porque los que te dejaron atrás no valen la pena ¿entiendes? Porque nadie tiene el derecho de hacerte daño ignorándote, porque no lo mereces. Y por mucho daño que te hayan hecho en la vida, no dejes de confiar. No tengas miedo a abrir tu corazón, no tengas miedo a soñar. Porque por cada lágrima que hoy puedas derramar, mañana alguien te lo agradecerá.
24 de octubre de 2011
Adiós y suerte..
Yo soy una persona muy consecuente con mis actos, ¿sabes? Pero cuando me machacan por cosa que no he echo o cuando lo hacen sin razón, no se como responder. Quizás me lo merezca, o quizás no. Y, sinceramente, esta vez, creo que no me lo merezco. Ser juzgada sin motivos por gente que ni siquiera conozco. Tocaremos madera para sobrevivir a más ataques. Al menos, esta vez, ya empiezo a estar acostumbrada. Ya son muchos años rodeándome de gente por la que no vale la pena sufrir. Siempre me ha resultado difícil aceptar este tipo de problemas. La gente suele decirte lo típico. "Pasa", "No hagas caso", "No te conoce", "A palabras necias oídos sordos", "Esto son tonterías", "Ya se le pasará". Pero no puedo pasar. Porque me duele, me jode, me destroza, me machaca, me desanima. Me roba el sueño, la vida, las ilusiones, el mañana, el hoy. Y no porque. En realidad tienen razón, no deberían molestarme tus mañaquerias y tus mariconadas, pero lo hacen. Y no sabes cuanto. Y tan solo quiero una explicación, un porque. Tan solo quiero entender porque me haces esto. Si lo que querías era joderme, felicidades, lo has conseguido. Pero para ya, por favor.
20 de octubre de 2011
"Te quiero cuando tienes frío estando a 21º, te quiero cuando tardas una hora para pedir un bocadillo, adoro la arruga que se te forma aquí cuando me miras como si estuviera loca. Te quiero cuando después de pasar el día contigo mi ropa huele a tu perfume y quiero que seas tú la última persona con la que hable antes de dormirme por las noches. He venido aquí esta noche porque cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien deseas que el resto de tu vida empiece lo antes posible"

18 de octubre de 2011
17 de octubre de 2011
14 de octubre de 2011
(CO)razones
Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras. Y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da. Pero además lo he visto serio, ser el mismo. Y enserio que eso no se puede escribir en un poema. Todo eso de que el puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir viva y a la mierda con la autodestrucción... Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre. Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que el aparezca de golpe y de frente. No sabes lo que es despertarte y que el se retuerza y bostece, luego te abrace, y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo. Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior. Que conozco su voz en formato susurro y formato gemido y en formato secreto. Que no solo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores, y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna (y mira que hay tontos enamorados en este mundo). Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente el, rendido a ese puto milagro que supone que exista.
13 de octubre de 2011
Dime, ¿que sientes cuando te mira con esos ojos y te dedica su mirada más sincera e intensa mientras te dice te quiero?
- NO seas injusto. Puedes llamarla mañaca e inmadura tantas veces como quieras. Puedes repetirte a ti mismo dos veces por minuto que no la quieres. Sin embargo, ¿sabes qué? Tu mirada te delata. Por más que intentes no mirarla a los ojos y por encima de todo el miedo que tienes a enamorarte de ella, no puedes evitarlo. Porque es real. Ella es tu hoy. Y tu ayer. Y deseas que sea tu mañana. Y tienes miedo. Lo único que haces es engañar. Y lo peor... Engañarte a ti mismo. Sí, tienes razón. Es una niña. Pero te quiere, y eso te encanta, pequeño. Ya que tu en el fondo eres igual de apacible y desenfadado que ella. Y, para ser sinceros, he de decir que la vida no vale la pena sin alguien que te arranque tus principios y tus valores de cuando en cuando de un plumazo. Sin alguien que te haga ser incoherente y sentir cosquillas hasta en las pestañas. ¿Y que me dices de las mariposas? Esas que niegas tener, sí. Debes saber que me comunico con tus pupilas. Que me cuentan como estás y que sientes cada segundo. Y no hablar de tu sonrisa, ella si que no se calla nada. Es incapaz de ocultar un sentimiento. No confíes en ella más, siempre te deja por mentiroso cuando dices que estás bien. Se tantas cosas de ti que tu no sabes... Y ella también. Y con lo niña que es, he de decirte que te entiende. Aunque no sea capaz de decirlo. Y que para ser tan niña como dicen, tienes las ideas muy claras. Y que te va a esperar cuanto necesites, que le da igual tirarse años llorando cada noche. Ah, ¿y sabes qué mas? Es ella misma. La conoces igual de bien que yo. Porque no le importa que sepa media ciudad su tormentosa vida ni lo que siente cada momento. Porque se muestra tal como es. Y no tiene ningún miedo, porque tiene toda una vida por delante para lamentarse. Al igual que tu. Vamos, acéptalo. Yo no gano nada diciéndote esto. Parezco una comercial de personas, lo sé. Es porque se que lo mejor para ambos es comenzar a caminar cogidos de la mano. Y tener paciencia día tras día e intentar entenderos y amaros cada día más. Como hasta ahora. Tranquilo, no necesito que contestes ni que me digas nada al respecto. Estoy acostumbrada. Aunque no estaría mal que fueras sincero. Contigo mismo, pero sobretodo con ella. Y por ella. Que es la persona que sufre tu ausencia desde hace demasiado tiempo. La que te es fiel sin ningún porqué. La que te llora diariamente y la que te recuerda como lo más maravilloso y real de su vida. Piénsalo, tú que eres adulto. Mas debes saber que se madura con los daños, no con los años. Y ni tu tanto, ni ella tan poco.
- No me ralles.
- No me ralles.
20km,30mins
Pienso que nadie tiene el derecho de que cada día te preguntes que tan insignificante eres para los demás. ¿Qué necesidad tienes de recordar que ya te olvidaron? Lo que has de hacer es actuar igual. Olvidarles. Que te importen lo mismo que les importaste tu a ellos cuando llegaron los tiempos duros. Una mierda. Eso les importaste. Hazte a la idea ya, ahora que estás en época de cambios y de sensaciones fuertes. De la esperanza no se vive, cariño. Ahora estás en el punto de salida. Otra vez. Tienes que comenzar de nuevo a buscarte la vida, los amigos, los falsos... Vas a tener que empezar otra vez esta carrera, este camino. En el que tu marcas los tiempos. Donde no sabes cuando se gana y cuando se pierde. Donde solo tu sabes donde está el final, y cuando debes parar de caminar. Ahora ellos van a la moda. Se acercan al sol que más calienta. Y tu, pequeña, para ellos ya no brillas como otros. Ya no interesas, ¿entiendes? Ahora viven de otro modo, todos y cada uno de ellos. Porque "mola" mas. Pero, ni te ralles. Seguramente sigan siendo tus amigos. Y cuando vuelvas a ir detrás de su puto culo a diario te hagan un poco de caso. Pero eso sí, ni esperes una llamada. O un mensaje. Ni si quiera por redes sociales. No esperes que se vuelvan a preocupar por ti. La distancia es el olvido, el tiempo es el olvido. Aunque, a mi manera de ver, veinte escasos kilómetros de distancia y media efímera hora de tiempo no es escusa para dejar de ver y/o querer a alguien a quien un día le dijiste "amigo". Suerte cuando te pongan otra vez esas sonrisa falsa que siempre te crees. Suerte para cuando te digan "Te quiero" de nuevo, y te lo vuelvas a creer. Espero que hayas aprendido como actuar ante esa situación.
11 de octubre de 2011
- ¿Sabes? Hay que dejar de depender de los demás. Sobretodo para ser feliz. Yo, por ejemplo, estoy acomodándome. Y mi sonrisa a pasado a depender de la de los demás. Y mi llanto igual. Y ese no es un buen modo de vida. Porque no. Porque hay que mirar al frente. Y si miras al frente, tal vez, solo ves problemas. Pero después de esos problemas, una vez los superes, siempre hay algo mejor. Una recompensa, quizás. Porque ni el bueno es tan bueno, ni el malo tan malo. No actuamos tan mal, aunque no lo creamos. Porque seguro que no eres la única persona que ha cometido "esos" errores. "Tus errores". Esos que a ti te parecen taaaan grandes y temerosos. Hazme caso, sé de lo que hablo. No te vengas abajo. Piensa en ella, en mi. En tu familia. Piensa, y deja de llorar como si no hubiera un mañana. Levántate y lucha de una puta vez. Lo que no puedes pretender es que las cosas se arreglen mientras estás tumbado frente al televisor. Mientras llenas tu cuerpo de alcohol Viernes, Sábados y Domingos hasta las trancas. Y después lamentarte. ¡QUE ESO NO SIRVE DE NADA!
- (Suspira)
- ¡Ah! Pero recuerda que yo voy a estar a tu lado siempre para ayudarte en todo, y para ser tu paño de lágrimas cuando lo necesites. Y que nunca, a pesar de todo, te voy a dejar de querer.
- (Suspira)
- ¡Ah! Pero recuerda que yo voy a estar a tu lado siempre para ayudarte en todo, y para ser tu paño de lágrimas cuando lo necesites. Y que nunca, a pesar de todo, te voy a dejar de querer.
Conozco su sonrisa cuando está ilusionado. Su tono de voz cuando desea algo. La mirada que pone cuando tiene ganas de mi. La mueca que se le forma en la cara cada vez que necesita decir algo. He aprendido a diferenciar su estado de ánimo a través del sonido de su risa. Y a saber cuando piensa y recuerda sus principios por su forma de respirar y mirarme. Me emociona que sólo use perfume para los eventos y para mi, para lo demás todo son colonias baratas. Y que cada vez que lo veo intente superarse a sí mismo sin ningún porqué. Para ser franca, diré que esto no me es insuficiente, pero necesito más de el. Porque lo quiero. Porque lo he perdido. Porque no quiero. Porque no lo acepto. Porque para mí esto no es el final, por lo menos en mi corazón. Porque cuando él elige, yo voy detrás. Y esta vez a elegido, y lo ha elegido a él. Al menos tengo la certeza de que luché por lo que quise y acabé consiguiéndolo. Y es de veras que no me arrepiento de nada. Espero que tu tampoco. . . Te quiero.
10 de octubre de 2011
Lo que más duele no es haberte perdido. Es que no me ha dado tiempo a acostumbrarme a una vida sin ti. Porque no me cansé de ti, me cansé de no poder tenerte. De no poder poseer cada rincón de tu anatomía a diario. De no tener los cojones de decirte te quiero cada día por miedo a que te asustes y te largues. Me he cansado de que seas tan hipócrita. De que me digas "no podemos seguir así", y luego seas tu el primero que da el paso. De que me digas que he de ser más niña y tener otras aficiones, cuando eres tu quien me incita al pecado. Que me digas "No te obsesiones, que esto no va a ningún lado" y luego te contradigas a ti mismo diciéndome cosas sin sentido. ME HE CANSADO DE QUE ME MIENTAS. O de que no me digas toda la verdad. De que tengas miedo a mostrar tus sentimientos. ME HE CANSADO DE ESPERARTE. Porque yo ya te he encontrado. He encontrado todo lo que he andando buscando tanto tiempo. Y no necesitaba más. Pero ya no aguanto, no me quedan fuerzas ni ganas. Bueno, ganas si. Ganas de ti. Todos los días, a todas horas. He de ser fuerte, porque no me haces bien. Pero no es fácil. Porque te quiero. Y te necesito. O te necesitaba. Estás comenzando a ser parte de mi pasado. Siempre nos quedará el recuerdo, que es de lo que viviré a partir de ahora. Eres lo más especial que ha pasado por mi vida. Has sido mi mejor todo. Mejor beso, mejor cita, mejor momento, mejor... en todo. Atentamente, mi co-razón.
3 de octubre de 2011
23 de septiembre de 2011
18 de septiembre de 2011
PD: tqm
¿Sabes? Siempre que empiezo a creer que te estoy olvidando, vuelves a aparecer. Tú, tu sonrisa de niño travieso, tus piquitos de despedida, tus "cada día estás más guapa"... Dando consejos absurdos, y abrazos que nunca acaban como me gustaría. Y todo vuelve a estar como antes. Tu jugando conmigo (in)conscientemente. Yo volviéndome loca de amor. Y vuelves a formar parte de mi vida. Y, sobretodo, de mi mente. Más bien, el dueño de ella. Te quiero, hasta el infinito y más allá. Porque cuando estoy contigo pierdo la cuenta de cuantos metros estoy sobre el cielo.
15 de septiembre de 2011
Lloré hasta sentir las lágrimas secarse en mis dedos. Lloré hasta respirar profundo y darme cuenta de que ya nadie me hacía bien. Lloré hasta entender que estaba sola y desprotegida en este lugar. Lloré hasta perder la conciencia y sentirme completamente inútil. Lloré, porque comprendí que nada era capaz de hacerme sentir viva y, hasta a veces, poder arrancarme una sonrisa; nada podía ser tan sorprendente y real al mismo tiempo. Lloré porque sentí tu ausencia, esa que hasta hoy nunca había sentido, y por fin logré darme cuenta de que en realidad, aunque me cueste aceptarlo, no es culpa de nadie ni de nada lo que me sucede. Lloré, porque por primera vez en mi vida me sentí realmente sin apoyo, sin amigos, ni nadie a quien recurrir cuando la soledad corta mis palabras y ahoga mi respiración, gozando una dulce venganza de mis errores y tropiezos. Y fue así como me ví de nuevo en esta habitación tratando de recordarte, recogiendo los pedazos de tu boca, armando de a poco tu risa y sepultando otras voces, para poder entre ellas distinguir tus susurros; y sin querer entenderlo, cuando ninguna de las fichas encajaba, entendí que te había perdido y que además, había olvidado tantos sueños y tantos recuerdos felices. Lloré, porque sólo tenía viejos recuerdos, algunas imágenes borrosas de las que casi no distinguía tu lejana y triste mirada. Lloré hasta creerme feliz por un instante, hasta que sin motivos empecé a reír sin parar, sin llegar a entender completamente que estaba haciendo. Lloré hasta verte al lado mío, secando con tanto amor mis lágrimas, tratando de aliviar mí llanto. Lloré, porque de alguna manera me estaba resignando a seguir cada minuto y cada segundo sin tu compañía. Lloré porque creía sentirme fuerte y comprendí que tú me dabas esa fuerza capaz de hacerme sentir el aire rozar con mis labios; lloré porque nunca te diste cuenta de que todo lo que hacía era solamente por tí, porque nunca sentí que mi esfuerzo era suficiente para que te sintieras orgulloso de mí. Lloré, porque vivía cada día sin vivirlo, creyéndome feliz, convenciéndome de que todo lo que hacía estaba bien. Vivía sólo para entregarte miradas, mis energías, mi vida en un segundo y poder sonreír al saber que te quedarías sólo por mí. Y después de eso, volví a entender que cada cosa que hacía era inútil, que a nadie le importaba verdaderamente lo que hacía o dejaba de hacer. Y lloré, para descargar de una vez por todas, todo el dolor que me ocasionaba sentirme tan poca cosa, de pronto me había olvidado de cómo era sentirse orgullosa de una misma, lloré porque te extrañaba y no podía hacer nada para recuperarte. A pesar de mis intentos siempre hay algo que supera mis fuerzas y me derriba haciendo caer una y otra vez de la misma forma, en el mismo lugar, lastimando mi dignidad. Fue así, que al saber que te habías ido perdí todas las ganas de seguir; tal vez me acostumbre demasiado a tenerte cerca y a que me transmitieras cada día un poquito de tu filosofía, porque de cada día hacías una historia diferente. Antes de que llegaras no confiaba en nadie, ni siquiera en mí, y la verdad es que siempre supe que algún día te iba a perder, porque lo bueno nunca dura mucho (al menos para mí) y lloré como tantas otras veces, a escondidas, para no defraudarte. Lloré, porque te necesitaba más que nunca, más que siempre..
13 de septiembre de 2011
Me despido de ti, otra vez.
A sido un verano demasiado increíble para ser cierto. Hacía tiempo que no viajaba. Y hacía tiempo que no estaba segura de tener una familia, ni unos amigos. Me he sentido bien, arropada y querida. Quizás con algunas personas más que con otras, pero sea como sea, se me llena la boca hablando de todos ellos. A sido divertido, la verdad. Aún así, siempre hubo problemas. Problemas que rieron conmigo. Que viajaron conmigo, y problemas que me han condicionado mucho durante estos dos meses y medio. Cosas que deseo que desaparezcan de mi mente, que cada día lucho por solucionar. Pese a ello, he de decir que, sinceramente, a sido unos de los mejores veranos de mi vida (por no decir el mejor). Y sí, quien me conoce sabe que tal vez no lo merecía. Pero bueno, que gracias a todo el que me haya ayudado y apoyado en este corto periodo. Y gracias a todos vosotros que me habéis sacado una sonrisa y habéis conseguido evadirme de mis contratiempos. ¡Gracias por estar ahí! Pero esto se acaba. Pero empieza algo nuevo y, no se porque, me da la impresión que mucho mejor. Septiembre llegó con mucha ilusión. Nuevos propósitos, y ganas de luchar. Hablo enserio cuando digo que viene la nueva Nerea, o quizá la que se fue hace dos años, que volvió. He cambiado. Ahora tengo más claro que nunca que quiero ser quién siempre soñé. Y lo conseguiré, es de veras. Por primera vez, tras muchos años, pienso en el futuro. En el mío y en el de los míos, que en realidad ya no se quienes son con exactitud. Y no voy a negar que necesite un poco de ayuda, porque ya no me acuerdo de como es eso de actuar con cabeza. En definitiva, que aquí empieza una nueva etapa de mi vida. Y yo la titularía como aquella película protagonizada por Will Smith, En busca de la felicidad. Gracias por confiar en mi, a todo el que lo haga o lo hiciera en su día. Adiós Agosto, adiós vacaciones, adiós verano.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
































