17 de marzo de 2012
Fuimos tanto sin llegar a ser nada...
Hay veces en las que es necesario ser egoísta y pensar en uno mismo para lograr alcanzar un sueño. Pero también hay otras veces que preferimos pensar en todo menos en nosotros mismos para no darnos cuenta de nuestros errores. Y es ahí cuando nos vemos y apreciamos lo que hay a nuestro lado, la gente que no se va. Normalmente son cuatro o cinco, pero piensa que para muchos tu también desapareciste y pasaste de ser todo a no ser nada. Lo que vengo a decir es que esta puta sensación de soledad es muy jodida. “Soledad se escribe con S de silencio, de suicida, de salida y de susurros por salvarme”. Esta sensación de que el ya no esta, y que como el no esta, la presencia de todos los demás no cuenta. Esta sensación de no tener a nadie que sepa cuando necesitas un abrazo sin necesidad de decirselo o llorar. Esta sensación de vacío en el corazón que, a veces, parece incontrolable. Sensación de poder y no querer, de que se me quitan las ganas hasta que le vuelvo a ver. Ya no hay nada que me motive, ya todo me es insuficiente. Lo único que tengo para compartir es una caja repleta de recuerdos y sueños rotos.
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