27 de octubre de 2011

¿Dónde estás, mi efímera sonrisa? Llevo tres días sin ti, ya te hecho de menos... 
Vuelve.

24 de octubre de 2011

Adiós y suerte..

Yo soy una persona muy consecuente con mis actos, ¿sabes? Pero cuando me machacan por cosa que no he echo o cuando lo hacen sin razón, no se como responder. Quizás me lo merezca, o quizás no. Y, sinceramente, esta vez, creo que no me lo merezco. Ser juzgada sin motivos por gente que ni siquiera conozco. Tocaremos madera para sobrevivir a más ataques. Al menos, esta vez, ya empiezo a estar acostumbrada. Ya son muchos años rodeándome de gente por la que no vale la pena sufrir. Siempre me ha resultado difícil aceptar este tipo de problemas. La gente suele decirte lo típico. "Pasa", "No hagas caso", "No te conoce", "A palabras necias oídos sordos", "Esto son tonterías", "Ya se le pasará". Pero no puedo pasar. Porque me duele, me jode, me destroza, me machaca, me desanima. Me roba el sueño, la vida, las ilusiones, el mañana, el hoy. Y no porque. En realidad tienen razón, no deberían molestarme tus mañaquerias y tus mariconadas, pero lo hacen. Y no sabes cuanto. Y tan solo quiero una explicación, un porque. Tan solo quiero entender porque me haces esto. Si lo que querías era joderme, felicidades, lo has conseguido. Pero para ya, por favor.

20 de octubre de 2011

"Te quiero cuando tienes frío estando a 21º, te quiero cuando tardas una hora para pedir un bocadillo, adoro la arruga que se te forma aquí cuando me miras como si estuviera loca. Te quiero cuando después de pasar el día contigo mi ropa huele a tu perfume y quiero que seas tú la última persona con la que hable antes de dormirme por las noches. He venido aquí esta noche porque cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien deseas que el resto de tu vida empiece lo antes posible" 
imagenes para blogger

18 de octubre de 2011

A veces tienes que marcharte lo más lejos posible para saber cuanto te importa lo que has dejado atrás.


Aún estaba a mi lado y ya la echaba de menos. ¿Y que decir, aparte de que la quiero a morir?

17 de octubre de 2011

No vuelvas a ponerte a menos diez centímetros de mi en público, 
o te juro que no me podré contener una vez más. 


Como te gusta ponerme a prueba, ¿eh, pequeño?

14 de octubre de 2011

(CO)razones

Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras. Y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da. Pero además lo he visto serio, ser el mismo. Y enserio que eso no se puede escribir en un poema. Todo eso de que el puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir viva y a la mierda con la autodestrucción... Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre. Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que el aparezca de golpe y de frente. No sabes lo que es despertarte y que el se retuerza y bostece, luego te abrace, y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo. Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior. Que conozco su voz en formato susurro y formato gemido y en formato secreto. Que no solo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores, y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna (y mira que hay tontos enamorados en este mundo). Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente el, rendido a ese puto milagro que supone que exista.

13 de octubre de 2011

Dime, ¿que sientes cuando te mira con esos ojos y te dedica su mirada más sincera e intensa mientras te dice te quiero?

- NO seas injusto. Puedes llamarla mañaca e inmadura tantas veces como quieras. Puedes repetirte a ti mismo dos veces por minuto que no la quieres. Sin embargo, ¿sabes qué? Tu mirada te delata. Por más que intentes no mirarla a los ojos y por encima de todo el miedo que tienes a enamorarte de ella, no puedes evitarlo. Porque es real. Ella es tu hoy. Y tu ayer. Y deseas que sea tu mañana. Y tienes miedo. Lo único que haces es engañar. Y lo peor... Engañarte a ti mismo. Sí, tienes razón. Es una niña. Pero te quiere, y eso te encanta, pequeño. Ya que tu en el fondo eres igual de apacible y desenfadado que ella. Y, para ser sinceros, he de decir que la vida no vale la pena sin alguien que te arranque tus principios y tus valores de cuando en cuando de un plumazo. Sin alguien que te haga ser incoherente y sentir cosquillas hasta en las pestañas. ¿Y que me dices de las mariposas? Esas que niegas tener, sí. Debes saber que me comunico con tus pupilas. Que me cuentan como estás y que sientes cada segundo. Y no hablar de tu sonrisa, ella si que no se calla nada. Es incapaz de ocultar un sentimiento. No confíes en ella más, siempre te deja por mentiroso cuando dices que estás bien. Se tantas cosas de ti que tu no sabes... Y ella también. Y con lo niña que es, he de decirte que te entiende. Aunque no sea capaz de decirlo. Y que para ser tan niña como dicen, tienes las ideas muy claras. Y que te va a esperar cuanto necesites, que le da igual tirarse años llorando cada noche. Ah, ¿y sabes qué mas? Es ella misma. La conoces igual de bien que yo. Porque no le importa que sepa media ciudad su tormentosa vida ni lo que siente cada momento. Porque se muestra tal como es. Y no tiene ningún miedo, porque tiene toda una vida por delante para lamentarse. Al igual que tu. Vamos, acéptalo. Yo no gano nada diciéndote esto. Parezco una comercial de personas, lo sé. Es porque se que lo mejor para ambos es comenzar a caminar cogidos de la mano. Y tener paciencia día tras día e intentar entenderos y amaros cada día más. Como hasta ahora. Tranquilo, no necesito que contestes ni que me digas nada al respecto. Estoy acostumbrada. Aunque no estaría mal que fueras sincero. Contigo mismo, pero sobretodo con ella. Y por ella. Que es la persona que sufre tu ausencia desde hace demasiado tiempo. La que te es fiel sin ningún porqué. La que te llora diariamente y la que te recuerda como lo más maravilloso y real de su vida. Piénsalo, tú que eres adulto. Mas debes saber que se madura con los daños, no con los años. Y ni tu tanto, ni ella tan poco. 


- No me ralles.

20km,30mins

Pienso que nadie tiene el derecho de que cada día te preguntes que tan insignificante eres para los demás. ¿Qué necesidad tienes de recordar que ya te olvidaron? Lo que has de hacer es actuar igual. Olvidarles. Que te importen lo mismo que les importaste tu a ellos cuando llegaron los tiempos duros. Una mierda. Eso les importaste. Hazte a la idea ya, ahora que estás en época de cambios y de sensaciones fuertes. De la esperanza no se vive, cariño. Ahora estás en el punto de salida. Otra vez. Tienes que comenzar de nuevo a buscarte la vida, los amigos, los falsos... Vas a tener que empezar otra vez esta carrera, este camino. En el que tu marcas los tiempos. Donde no sabes cuando se gana y cuando se pierde. Donde solo tu sabes donde está el final, y cuando debes parar de caminar. Ahora ellos van a la moda. Se acercan al sol que más calienta. Y tu, pequeña, para ellos ya no brillas como otros. Ya no interesas, ¿entiendes? Ahora viven de otro modo, todos y cada uno de ellos. Porque "mola" mas. Pero, ni te ralles. Seguramente sigan siendo tus amigos. Y cuando vuelvas a ir detrás de su puto culo a diario te hagan un poco de caso. Pero eso sí, ni esperes una llamada. O un mensaje. Ni si quiera por redes sociales. No esperes que se vuelvan a preocupar por ti. La distancia es el olvido, el tiempo es el olvido. Aunque, a mi manera de ver, veinte escasos kilómetros de distancia y media efímera hora de tiempo no es escusa para dejar de ver y/o querer a alguien a quien un día le dijiste "amigo". Suerte cuando te pongan otra vez esas sonrisa falsa que siempre te crees. Suerte para cuando te digan "Te quiero" de nuevo, y te lo vuelvas a creer. Espero que hayas aprendido como actuar ante esa situación.

11 de octubre de 2011

- ¿Sabes? Hay que dejar de depender de los demás. Sobretodo para ser feliz. Yo, por ejemplo, estoy acomodándome. Y mi sonrisa a pasado a depender de la de los demás. Y mi llanto igual. Y ese no es un buen modo de vida. Porque no. Porque hay que mirar al frente. Y si miras al frente, tal vez, solo ves problemas. Pero después de esos problemas, una vez los superes, siempre hay algo mejor. Una recompensa, quizás. Porque ni el bueno es tan bueno, ni el malo tan malo. No actuamos tan mal, aunque no lo creamos. Porque seguro que no eres la única persona que ha cometido "esos" errores. "Tus errores". Esos que a ti te parecen taaaan grandes y temerosos. Hazme caso, sé de lo que hablo. No te vengas abajo. Piensa en ella, en mi. En tu familia. Piensa, y deja de llorar como si no hubiera un mañana. Levántate y lucha de una puta vez. Lo que no puedes pretender es que las cosas se arreglen mientras estás tumbado frente al televisor. Mientras llenas tu cuerpo de alcohol Viernes, Sábados y Domingos hasta las trancas. Y después lamentarte. ¡QUE ESO NO SIRVE DE NADA!


- (Suspira)


- ¡Ah! Pero recuerda que yo voy a estar a tu lado siempre para ayudarte en todo, y para ser tu paño de lágrimas cuando lo necesites. Y que nunca, a pesar de todo, te voy a dejar de querer. 
Conozco su sonrisa cuando está ilusionado. Su tono de voz cuando desea algo. La mirada que pone cuando tiene ganas de mi. La mueca que se le forma en la cara cada vez que necesita decir algo. He aprendido a diferenciar su estado de ánimo a través del sonido de su risa. Y a saber cuando piensa y recuerda sus principios por su forma de respirar y mirarme. Me emociona que sólo use perfume para los eventos y para mi, para lo demás todo son colonias baratas. Y que cada vez que lo veo intente superarse a sí mismo sin ningún porqué. Para ser franca, diré que esto no me es insuficiente, pero necesito más de el. Porque lo quiero. Porque lo he perdido. Porque no quiero. Porque no lo acepto. Porque para mí esto no es el final, por lo menos en mi corazón. Porque cuando él elige, yo voy detrás. Y esta vez a elegido, y lo ha elegido a él. Al menos tengo la certeza de que luché por lo que quise y acabé consiguiéndolo. Y es de veras que no me arrepiento de nada. Espero que tu tampoco. . . Te quiero.

10 de octubre de 2011

Lo que más duele no es haberte perdido. Es que no me ha dado tiempo a acostumbrarme a una vida sin ti. Porque no me cansé de ti, me cansé de no poder tenerte. De no poder poseer cada rincón de tu anatomía a diario. De no tener los cojones de decirte te quiero cada día por miedo a que te asustes y te largues. Me he cansado de que seas tan hipócrita. De que me digas "no podemos seguir así", y luego seas tu el primero que da el paso. De que me digas que he de ser más niña y tener otras aficiones, cuando eres tu quien me incita al pecado. Que me digas "No te obsesiones, que esto no va a ningún lado" y luego te contradigas a ti mismo diciéndome cosas sin sentido. ME HE CANSADO DE QUE ME MIENTAS. O de que no me digas toda la verdad. De que tengas miedo a mostrar tus sentimientos. ME HE CANSADO DE ESPERARTE. Porque yo ya te he encontrado. He encontrado todo lo que he andando buscando tanto tiempo. Y no necesitaba más. Pero ya no aguanto, no me quedan fuerzas ni ganas. Bueno, ganas si. Ganas de ti. Todos los días, a todas horas. He de ser fuerte, porque no me haces bien. Pero no es fácil. Porque te quiero. Y te necesito. O te necesitaba. Estás comenzando a ser parte de mi pasado. Siempre nos quedará el recuerdo, que es de lo que viviré a partir de ahora. Eres lo más especial que ha pasado por mi vida. Has sido mi mejor todo. Mejor beso, mejor cita, mejor momento, mejor... en todo. Atentamente, mi co-razón.

3 de octubre de 2011

Puede que seas un error, pero en ese caso nunca dejaría de equivocarme.