23 de septiembre de 2012

Estoy harta de mentiras, de tiras y aflojas, de una de cal y otra de arena, de los "tiempo". Estoy harta de esperar. De no perder la esperanza, de no perder la fe. Estoy harta de esta mierda. Harta de ti. Harta de todo, incluso de mi, de como me haces ser. Tan vulnerable, por tu puta culpa. Pero te quiero. Y, pfff, a veces te mataría solo para que no existieras y, así, dejar quererte. Pero estoy harta porque me has hecho daño, y no un poquito, bastante. O quizás haya sido yo y tu no tengas la culpa de ello, yo que coño sé, si no se nada. Venga bah, deja de hacer el imbécil. Que aquí no se acaba esto, porque esto no acaba nunca.

5 de septiembre de 2012

Con el ojo por ojo al final todos ciegos.

Que esto ya no es lo que era, que he estado ciega, he vivido mil mentiras a cambio de una verdad. Por fin me he dado cuenta que no existen príncipes ni princesas, que lo de 'todos son iguales' era una leyenda y que algún día sabré verdaderamente cual es el sabor del amor. Amor correspondido, digo. No 'te amo's sin sentimiento a cambio de un par de polvos. Que los 'mañana te llamo' dejan de tener sentido al pasar tres días, y tus ganas de querer disminuyen con la decadencia de caricias y sonrisas. Te aburres de tanta monotonía y de tanto hipócrita en un mismo lugar. Que los sueños dejan de ser sueños cuando te jodes la vida para alcanzarlos y pierdes mil personas y mil oportunidades por el camino. Yo hablo desde la rabia y el dolor de haberme dado cuenta, después de tres años, de que nunca fui nada importante para alguien por quien seria capaz de morir o matar. Un ilusionista. Alguien que aprendió antes a jugar con los sentimientos de las personas que a pensar.

De esas cosas que nadie entiende,

Que lo único que necesitas es romper a llorar de la rabia y la
impotencia de ver que todo va mal y no puedes hacer nada...
De eso que estas tan tranquilo con tu vida de mierda y de repente te
roban una sonrisa y vuelves a la realidad.
De eso que no puedes dormir y mierda, no hay ovejas en la ciudad para
poder contar.
De eso que te digo que no te quiero y al rato me pregunto como se me a
podido colar el "no".
De eso que te me suena el móvil a las 4 de la mañana y creo y deseo
que eres tu para decirme "¿donde estas, enana?
De eso que veo cualquier película y me pongo a llorar, aunque sea de la Barbie.

De eso que llevo semanas sin verle, de eso que lo sueño cada noche. De eso que de repente ahí esta, y parece que nunca se haya ido. Tan brillante, con esa sonrisa suicida y esas manos intolerantes. Y piensas si lo que estas ganando vale tanto como lo que estas perdiendo, hasta que llegas a la conclusión de que, que te hagan feliz, no tiene precio. Y no sabes odiarle, pero a veces te lo
planteas de verdad.