7 de febrero de 2012

Recuerdo cuando creía en las imposibilidades. Cuando me decían "nunca lo conseguirás" o "es imposible que lo hagas". O cosas como que yo no sería cápaz de hacer algo o que por mi salud no podría. ¿Y sabes qué recuerdo también? Cuando dije basta. Cuando decidí que no iba a tener más impedimentos. Y a partir de ese momentos empecé a luchar por lo "imposible". ¿IMPOSIBLE? No hay nada imposible en este puto mundo, lo tu crees imposible tan sólo requiere un poco más de esfuerzo, tiempo y paciencia para lograrlo.

6 de febrero de 2012

No somos tu y yo contra el mundo. Somos tú, yo y el mundo contra todas esas personas que piensan que no deberíamos ser.

Nadie puede estropearnos esto, tan solo nosotros. No hay más impedimentos que nuestros orgullos y prejuicios. Somos dos contra el mundo, es así, pero ya me la pela demasiado lo que piensen y dejen de pensar. Te quiero para mi y para siempre. No hay nada más placentero que levantarme y que sea tu sonrisa lo primero que vea o levantarme un Lunes, vestirme para ir al instituto y mi ropa huela a ti. Verte cada fin de semana y que todo sea como la primera vez. No dejar de sentir esa ilusión al verte después de tanto tiempo o que aún se me corte la voz cuando de decirte algo importante se trata. No se que somos, pero me gusta. Porque me haces feliz. No somos nada pero a la vez lo somos todo. Algo efímero y algo especial. Sin números, sin etiquetas, sin nombres, sin fechas. Me has demostrado tantas cosas en este tiempo y me has echo tan feliz. Me has demostrado que esto ya no es un sueño, que es real. Sé que no durará para siempre. Me tendría que dar por satisfecha ya, pero en esta vida hay que ser ambicioso. Y yo quiero más. Quiero una vida a tu lado. Hablar a todas horas, tenerte cuando me apetezca, besarte donde y cuando sea sin ningún por qué. Sé que será dura la lucha, pero vendrás conmigo pequeño. Nos hemos jugado mucho el culo el uno por el otro... Y últimamente las cosas no van muy bien exteriormente hablando. Quiero que formes parte de mi vida, pero a mi manera. Pero no pasa, porque siempre voy a estar a tu lado. Porque es una guerra, y hasta no llegar a la cumbre y ver que todo el mundo está en nuestro bando no nos vamos a cansar.
Nunca creí en el amor. Pensaba que era una ilusión que sentian los adultos. También pensaba que yo nunca sentiría algo tan "indescriptible" por nada, y mucho menos que alguien lo sintiera por mi. Y de repente te das cuenta que la gente habla sin saber, que hay veces que no mandas tú, que manda tu corazón. Que los besos empiezan a ser necesarios en tu día a día, que sus te quiero son tu ración enérgica diaria. Que querer es más fácil de lo que pensabas.