Vivo mi vida felizmente, con temores y problemas, como todos, pero sin tristeza hacia ellos y por eso me corono como la reina de la felicidad, porque he dejado de derrochar lagrimas, que ya no sirven para nada, solamente me hacían sufrir..Y me he dado cuenta de que perdí el tiempo llorando y lamentando. Me he echo fuerte, me he quitado ese maldito caparazón que no me dejaba luchar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Coments:)