- ¿Sabes? Hay que dejar de depender de los demás. Sobretodo para ser feliz. Yo, por ejemplo, estoy acomodándome. Y mi sonrisa a pasado a depender de la de los demás. Y mi llanto igual. Y ese no es un buen modo de vida. Porque no. Porque hay que mirar al frente. Y si miras al frente, tal vez, solo ves problemas. Pero después de esos problemas, una vez los superes, siempre hay algo mejor. Una recompensa, quizás. Porque ni el bueno es tan bueno, ni el malo tan malo. No actuamos tan mal, aunque no lo creamos. Porque seguro que no eres la única persona que ha cometido "esos" errores. "Tus errores". Esos que a ti te parecen taaaan grandes y temerosos. Hazme caso, sé de lo que hablo. No te vengas abajo. Piensa en ella, en mi. En tu familia. Piensa, y deja de llorar como si no hubiera un mañana. Levántate y lucha de una puta vez. Lo que no puedes pretender es que las cosas se arreglen mientras estás tumbado frente al televisor. Mientras llenas tu cuerpo de alcohol Viernes, Sábados y Domingos hasta las trancas. Y después lamentarte. ¡QUE ESO NO SIRVE DE NADA!
- (Suspira)
- ¡Ah! Pero recuerda que yo voy a estar a tu lado siempre para ayudarte en todo, y para ser tu paño de lágrimas cuando lo necesites. Y que nunca, a pesar de todo, te voy a dejar de querer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Coments:)