13 de octubre de 2011
20km,30mins
Pienso que nadie tiene el derecho de que cada día te preguntes que tan insignificante eres para los demás. ¿Qué necesidad tienes de recordar que ya te olvidaron? Lo que has de hacer es actuar igual. Olvidarles. Que te importen lo mismo que les importaste tu a ellos cuando llegaron los tiempos duros. Una mierda. Eso les importaste. Hazte a la idea ya, ahora que estás en época de cambios y de sensaciones fuertes. De la esperanza no se vive, cariño. Ahora estás en el punto de salida. Otra vez. Tienes que comenzar de nuevo a buscarte la vida, los amigos, los falsos... Vas a tener que empezar otra vez esta carrera, este camino. En el que tu marcas los tiempos. Donde no sabes cuando se gana y cuando se pierde. Donde solo tu sabes donde está el final, y cuando debes parar de caminar. Ahora ellos van a la moda. Se acercan al sol que más calienta. Y tu, pequeña, para ellos ya no brillas como otros. Ya no interesas, ¿entiendes? Ahora viven de otro modo, todos y cada uno de ellos. Porque "mola" mas. Pero, ni te ralles. Seguramente sigan siendo tus amigos. Y cuando vuelvas a ir detrás de su puto culo a diario te hagan un poco de caso. Pero eso sí, ni esperes una llamada. O un mensaje. Ni si quiera por redes sociales. No esperes que se vuelvan a preocupar por ti. La distancia es el olvido, el tiempo es el olvido. Aunque, a mi manera de ver, veinte escasos kilómetros de distancia y media efímera hora de tiempo no es escusa para dejar de ver y/o querer a alguien a quien un día le dijiste "amigo". Suerte cuando te pongan otra vez esas sonrisa falsa que siempre te crees. Suerte para cuando te digan "Te quiero" de nuevo, y te lo vuelvas a creer. Espero que hayas aprendido como actuar ante esa situación.
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